Tendencias tecnológicas para 2025: ¿Una nueva era?
Es quizá el mejor de los tiempos y el peor de los tiempos para escribir una nota sobre las tendencias tecnológicas en los próximos doce meses. En el tercer año de la IA más inteligente jamás construida esto se parece a la primera década de vuelos que alumbraría la industria de la aviación en 1903-1907.
… pronto empezaron a sucederse las superaciones, como si cada aviador y cada inventor estuviese empeñado en la más fantástica carrera que se haya librado nunca por un aspecto determinado del progreso.
HORACIO ESTOL. La aventura del aire

Como persona con interés en la tecnología he vivido varios nacimientos de industrias globales que abrieron un mundo infinito de aplicaciones. Nos comunicamos con gente desconocida. Pusimos en la mano de la gente un sinfín de productos y servicios. Construimos servicios con nuestras propias especificaciones en fábricas virtuales. Fueron la invención de Internet, la invención del móvil y la invención de la nube. Cada vez pinta más que estamos ante un nuevo nacimiento. Un nuevo invento fundacional. Los agentes inteligentes.
La nueva economía de los agentes inteligentes
Los primeros proyectos con el modelo característico de un algoritmo autónomo que aprende, lo que todos conocemos ya como modelos LLM, son para los agentes inteligentes lo que los aeroplanos, biplanos, aeroplanos con motor y globos dirigibles fueron en Francia y en EEUU para el hombre que ambicionaba volar. La señal de que una nueva industria con impacto extraordinario estaba naciendo.
A través del blog de Iván Landabaso he llegado a esta definición de agentes inteligentes de Matt Schlicht, experto en agentes conversacionales: “Los agentes autónomos son programas, basados en IA, a los que se les da un objetivo y entonces son capaces de crear tareas por ellos mismos, completarlas, crear nuevas, repriorizar su lista y completar las más importantes hasta que finalizan el trabajo que se les dio”.
A nivel técnico no todo está resuelto en los prototipos de agentes que hay hoy. Son conocidos los problemas de gobernanza, seguridad y orquestación de la IA (la orquestación es un problema cuando hay diversos sistemas software que también está presente, con solución, en la nube).
Pero eso no impide que la respuesta a “pero ¿son inteligentes?” sea “sí, claro”. Y esto se traduce en que no sólo se han fabricado agentes inteligentes, sino que se están usando y se van a usar más.
Lo que podemos esperar para 2025:
- Más vuelos de agentes inteligentes para atención al cliente y gestión logística.
- Más uso de agentes inteligentes para un solo usuario.
- Debates en torno al modelo de desarrollar software.
- Los primeros prototipos de agentes inteligentes para servicios.
- ¿Quitará la IA la alegría de hacer cosas satisfactorias?
1. Más vuelos de agentes inteligentes para atención al cliente y gestión logística
La atención al cliente y la gestión logística son dos áreas en las que muchas empresas pueden obtener ventajas porque la memoria de la IA funciona para integrar sistemas con el back-office de forma inteligente. Por ejemplo, ligando respuestas a los servicios contratados por un cliente o a sus interacciones anteriores. Un ejemplo de firma que fabrica este tipo de agentes es Rauda AI.
2. Más uso de agentes inteligentes para un solo usuario.
Aunque soy de las usa la IA de forma instrumental para preguntar son muchos los que conversan todo el día con ella estableciendo una relación humano-asistente personal muy estrecha. Entonces la IA se convierte en un/a consigliere para líderes. Un/a consejero/a de confianza, un/a estratega que entiende el carácter y los intereses de su “jefe/a” (sin la parte criminal de la Mafia, claro).
En mi círculo he visto que esta aplicación se está extendiendo de forma silenciosa.
3. Debates en torno al modelo de desarrollar software.
Hasta ahora el modelo de crear software tenía unas características de producción y de negocio concretas:
- En la parte de producto, el software tradicional es determinista, para una misma entrada el programa de ordenador dará siempre la misma respuesta a través de los pasos intermedios del programa y ésta no cambia con el número de veces que ejecutes el programa. Por supuesto están los “bugs” de programación, pero eso es otro tema.
- En la parte de negocio, el coste de crear programas con software no es un problema y resulta asumible la mayoría de las veces.
Con los agentes inteligentes estas características del modelo de crear software cambian: los agentes son programas adaptativos que cambian su respuesta con el uso, y además su coste de producción sube.
Además la IA introduce cambios rápidos en la ocupación de los desarrolladores de software: siguiendo con la analogía del invento de la aviación, los desarrolladores de software son mecánicos de bicis que deben aprender a ser mecánicos de «aviones».
4. Los primeros prototipos de agentes inteligentes para servicios.
Un ejemplo de agentes para servicios es la ejecución de decisiones financieras en nombre de una persona. Esto podría dar mucho que hablar porque el sistema con el que funcionan las transacciones está sustentado por muchas patas e industrias altamente reguladas.
Pero veremos.
5. ¿Quitará la IA la alegría de hacer ciertas tareas?
Por cierto, la imagen que acompaña esta publicación tiene que ver con otra tendencia. Falta de motivación para hacer algo que nos causa alegría cuando existe un programa que puede hacerlo por nosotros.
¿Para qué investigar una imagen que acompañe un texto si la IA tiene una ya?
Hasta aquí está atípica lista de tendencias tecnológicas. Eso también lo hace hoy la IA. Pueden consultar sus predicciones para la tecnología en 2025 por ahí.

