Ideas para mejorar el aprendizaje sin y con IA

Resumen de ideas prácticas para mejorar cómo enseñamos y aprendemos sin morir en el intento en la era de la IA

El tema del aprendizaje me preocupa ahora más que cuando empecé a dar clases allá por 2009. Ha habido cambios lentos y otros rápidos. Unos impulsados por nuevos modelo educativo (más proyectos y menos teoría). Otros son culturales: el sobreestímulo por vía de pantallas que ofrecen contenido de zapeo infinito. Lo de la IA ha sido conmoción violenta. Ha movido el suelo de las bases de la educación.  ¿Para qué aprender? ¿Qué es básico para el aprendizaje humano ahora que las máquinas aprenden “solas”?

Aquí va la primera idea. Aprender sin IA y aprender con IA.

Cuando surgió la calculadora se siguió (los humanos seguimos) necesitando entender cálculo y matemáticas. Se espera que para sumar tres más cuatro no necesites una calculadora. Igual que para entender los gastos de una hipoteca sepas calcular (de cabeza) el porcentaje sobre la cuantía. El ejemplo de la suma sin calculadora lo da el profesor Ikhlaq Sidhu (Escuela de ciencia y tecnología de IE University) en su blog como respuesta a qué aprender sin IA y que aprender con IA (el caso en que la IA da la respuesta de forma automática). La idea sería que cada profesor experto en un área de conocimiento estableciera el conocimiento que cae de uno y otro lado. Es decir: es conocimiento básico y hay que aprenderlo con estrategias que no usen IA; o bien es conocimiento aplicado y se puede aprender con herramientas como la IA. Hay un argumento que he oído poco y ha resonado en mí entre las justificaciones para mantener una reserva de conocimiento básico sin IA. Es éste: el conocimiento básico es necesario porque la mente lo necesita para resolver problemas. La mente humana necesita acceder a él para encontrar una solución. Si investigas un poco el proceso creativo (en los humanos) te das cuenta como esta idea es comúnmente aceptada en la ciencia y me preocupa que el golpe de la IA la esté dejando de lado (nuestras cabezas estarán vacías).

Segunda. “Restaurar nuestra humanidad”

El título lo he tomado prestado de un webinar para profesores con Ted Ladd (profesor de emprendimiento y educación en Harvard). Me ha gustado, y por eso la destaco como estrategia, porque está pensada para superar el golpe de la IA ayudando a los profesores a recuperar el sentido de lo que hacen y a los alumnos a encontrar su propio sentido en la vida. Tedd apunta varios caminos. Está el aprendizaje colaborativo con retos que los alumnos deben resolver en grupos. La IA no puede ayudarles a saber qué preguntas hacer, por ejemplo, en un debate, sólo el alumno puede hacerlo aprendiendo a “escuchar” y entender la posición de otros en el grupo. Igual para otros “ejercicios humano-humano” como negociación o el reto de la torre de espaguetis. En un segundo grupo estarían los ejercicios con materiales que no tienen IA como las simulaciones en las que el problema a resolver es ambiguo porque la IA no trabaja bien (no sabe cómo proceder) con altos grados de ambigüedad. El tercer grupo de estrategias consiste en encapsular el curso o el contenido del profesor con la IA para que “hablar” con chatgpt no consista en que el alumno tenga la respuesta (como hace ahora con el contenido de Internet en abierto) sino que la IA le ayude a conseguirla pensando.

Personaje robot Bender de la serie de animación «Futurama».

Tercera. “Construir con la IA”

Esta idea la he tomado del profesor Dae-Jin Lee. La compartió en otra charla a la que asistí con otros profesores universitarios en IE University recientemente. Explicó que la usa en sus clases de programación y cálculo. De hecho, los ejercicios que manda a sus alumnos son una mezcla de ejercicios de grupo y ejercicios de “construcción” con la IA. Uno de los deberes consiste en construir una pista de skateboard con una rampa suave con ayuda de la IA. La clave es (saber) usar la fórmula de una parábola. La IA no es muy buena construyendo la pista a menos que el alumno sepa cómo ir probando (usando la IA) con las variables más importantes de la parábola. Que, por cierto, no recuerdo y eso que estudié cálculo en la universidad.

Con esta última idea vuelvo al principio recordando la fascinación de una alumna contenta con un diseño que ha obtenido sin saber nada de diseño. El video es parte de un documental muy interesante sobre la experiencia de IA en el aula en una escuela española.  ¿No aumentaría su alucinación aún más si conociera características de diversas corrientes de diseño y con ese conocimiento adquirido (conocimiento básico sin IA) resolver el problema “construyendo con la IA” (aprender con IA)?

Deja un comentario