Desarrollar la creatividad y la innovación en verano

creatividad y escultura

El verano siempre ha sido para mí una época en la que se me ocurrían ideas. De cualquier tipo, para planes personales o profesionales, ideas para nuevos proyectos… Eran momentos de una sensación agradable y satisfactoria, esa que se produce cuando algo en tu cabeza ha logrado conectar con una pregunta o un problema.

Durante mucho tiempo achaqué mi capacidad creativa veraniega a disponer de tiempo para cargar pilas. Luego un buen día, me encontré, entre los breves artículos que sigo en el blog de Seth Godin, uno que hablaba de las actividades que hacen que se nos ocurran más ideas, y seamos por tanto más creativos.

Las ideas no surgen porque sí.

Es necesario un conocimiento de partida. Hay que alimentar nuestra mente de diversas formas: leyendo, creando arte, curioseando, conociendo a personas que han cambiado algo a su alrededor…

Sólo entonces me di cuenta de que durante mis veranos hacía algunas de esas cosas que permitían desarrollar la creatividad. Saberlo me ayudó a ser más creativa en otras épocas del año, porque empecé a planificar tiempo para estas actividades en el día a día.

De hecho, ahora se me ocurren muchas más ideas que antes. Mientras hago ejercicio. Cuando duermo. Cuando estoy discutiendo algo en una reunión…

Se dice que: “las ideas son como las pulgas, saltan de unos a otros pero no pican a todo el mundo”. Y es muy cierto.

Así es como desarrollo yo la creatividad, y de qué forma la practico:

  • Leo literatura:

Aunque lo que más me gusta es la tecnología y la innovación, me gusta leer otras cosas. Historias de otros tiempos, otras personas y otros lugares. Así conozco más el mundo alrededor mío. Los libros de narrativa, cuentos, novela negra o ensayos son una fuente inagotable de ejemplos de todo tipo.

A menudo cito un librito de apenas cien páginas: El club de los negocios raros. Escrito en 1906, como una crítica a la sociedad victoriana londinense, sin embargo, contiene los mejores casos de lo que es una propuesta de valor o un modelo de negocio. Algo tan de nuestra era digital.

  • Creo esculturas: 

El arte me proporciona una forma de crear algo con mis propias manos. Es pasión. Pero también disciplina para elaborar algo concreto y real.

Creo una escultura cada verano.

El resto del año no suelo disponer de tiempo. Hago la escultura añadiendo material a un rudimentario armazón de alambre, que hace de base.

A diferencia de otros materiales como la arcilla, que se puede humedecer y corregir de aquí o de allá, con el que yo utilizo el resultado es definitivo en cada aplicación.

No puedo borrar los errores.

He de arriesgarme. Sólo al final puedo descubrir si la idea del boceto ha funcionado o no.

  •  Observo la naturaleza y otras profesiones diferentes a la mía:

No siempre puedo viajar, pero sí voy a la naturaleza a menudo. Especialmente a la sierra. Observar, hablar, conocer otras realidades y otras profesiones me ayuda a ver las cosas desde diferentes ángulos.

Leo revistas y reportajes con proyectos que son interesantes porque han supuesto alguna diferencia para las personas. Por ejemplo entrevistas con gente que crea, como autores, músicos, arquitectos…

En definitiva, hago mucha lectura en horizontal, en comparación con la lectura en vertical de diario, a través de Twitter o la pantalla del portátil.

Me doy tiempo para que mi mente vaya dispersando pequeños impulsos en las conexiones de mis neuronas.

Esta semana por ejemplo, me llegó la historia de cómo usa la creatividad un singular panadero que utiliza la innovación. Desconozco si hay muchos como él, pero me pareció un artista. Sus pautas se pueden resumir en: observar, hablar, leer, viajar, investigar.

 

Este es el video con su entrevista, minutos 5.29 al 7.15, de la entrevista de Eduard Punset con Ken Robinson, experto en desarrollo de la creatividad, en un programa de televisión sobre los secretos de la creatividad (el programa entero es en sí recomendable)

Alguien dijo que los Reyes Magos siguieron la estrella, no porque esta les guiara, sino porque ya iban en camino. Con las ideas pasa igual, surgen cuando se hacen las conexiones adecuadas.

He aprendido en estos años que no hay conexión sin la existencia de actividades, aparentemente, sin relación directa con la que es tu pasión.

Un último video:

La melodía de la máquina de escribir de L. Anderson. Cuatro minutos de humor e innovación musical.


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2 Comentarios Desarrollar la creatividad y la innovación en verano

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